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¿Tarotista o Tarólogo? Confusión de significados

¿Tarotista o Tarólogo Confusión de significados

En el vasto universo del esoterismo, el tarot ocupa un lugar prominente, siendo una herramienta utilizada tanto para la adivinación como para la introspección y el autoconocimiento. Sin embargo, existe una confusión común entre los términos «tarotista» y «tarólogo», que ha generado debates y malentendidos dentro de la comunidad esotérica. ¿Son estos términos intercambiables o poseen significados distintos? ¿tiene uno de ellos más validez y prestigio que el otro?

En este artículo, desentrañaremos las raíces etimológicas y las implicaciones culturales de ambos conceptos para aclarar esta confusión.

Raíces Etimológicas y significado de Tarotista y Tarólogo


Para comprender adecuadamente la diferencia entre «tarotista» y «tarólogo», es esencial examinar sus raíces etimológicas:

  • Tarotista: Derivado directamente de «tarot», un juego de cartas que tiene su origen en la Europa del siglo XV. El sufijo «-ista» se añade para denotar a una persona que practica o se dedica a una determinada actividad. Así, un tarotista es alguien que utiliza el tarot, generalmente con el propósito de predicción o enfoque terapéutico. Alguien que para llegar a dedicarse a ello ha debido dedicar tiempo y años de estudio.
  • Tarólogo: Este término tiene una construcción ligeramente diferente. Se compone de «tarot» y el sufijo «-logo», proveniente del griego «logos» que significa «estudio» o «discurso». Por lo tanto, un tarólogo sería, técnicamente, alguien que estudia o tiene un conocimiento profundo del tarot y que es prácticamente lo mismo que hace el tarotista. Esto, si nos enfocamos en el enfoque etimológico estricto.

Origen de la Confusión


La confusión entre estos términos se origina en parte debido a la estrecha relación y superposición de sus prácticas. Sin embargo, un factor significativo en esta diferenciación es la influencia del célebre artista y estudioso del tarot, Alejandro Jodorowsky. Conocido por su profundo conocimiento del tarot y su enfoque terapéutico, utilizó el término «tarólogo» para diferenciar su práctica de la adivinación tradicional.

La Influencia de Jodorowsky


Alejandro Jodorowsky, un multifacético artista chileno-francés, pasó gran parte de su vida en Francia, donde el término «tarotista» no existía. Por lo mismo, Jodorowsky empleó «tarólogo» para describir su enfoque particular del tarot, que se centra en la terapia y el autoconocimiento más que en la predicción del futuro. Este enfoque se diferencia claramente de la «cartomancia», la cual está más ligada a la adivinación y la predicción.

Jodorowsky consideraba que su trabajo con el tarot iba más allá de lo que comúnmente se asociaba con la adivinación. Para él, el tarot era una herramienta profunda de autoconocimiento y sanación. Entonces, al no existir la palabra «tarotista» en francés y no ser muy amigo del aspecto adivinatorio predictivo, adoptó «tarólogo» para describir su enfoque, y de esta manera también se diferenciaba del término «cartomante», el cual consideraba peyorativo y asociado con charlatanes.

La Percepción Errónea


El uso de «tarólogo» por parte de Jodorowsky para definir a aquellos que, como él, no eran meros adivinos sino estudiosos del tarot, llevó a una percepción errónea entre el público y la comunidad esotérica. Se empezó a creer que un «tarotista» era un charlatán mientras que un «tarólogo» era un estudioso serio del tarot. Esta diferenciación no es estrictamente correcta ni justa, ya que reduce la práctica del tarot a simples etiquetas sin considerar la diversidad de enfoques y prácticas que existen.

Una Distinción Innecesaria


Al examinar de cerca los términos y sus usos, resulta evidente que la distinción rígida entre «tarotista» y «tarólogo» es innecesaria y en muchos casos, contraproducente. Ambos términos se refieren a personas que utilizan el tarot, ya sea con fines adivinatorios, terapéuticos o de estudio. La intención y el enfoque de cada practicante pueden variar significativamente, pero esto no debería llevar a una jerarquización de los términos.

La práctica del tarot es vasta y diversa, y abarca tanto la predicción como el autoconocimiento y la terapia. Reducir a los practicantes a etiquetas específicas puede limitar nuestra comprensión y apreciación de las múltiples formas en que el tarot puede ser utilizado. Un tarotista puede ser tan serio y estudioso como un tarólogo, y un tarólogo puede incluir elementos de adivinación en su práctica sin que esto desmerezca su conocimiento o seriedad.

En conclusión, tanto «tarotista» como «tarólogo» son términos válidos y legítimos para describir a quienes utilizan el tarot. La elección del término puede depender del contexto cultural, el enfoque personal y la tradición, pero ninguno es superior al otro.

Al final, lo que importa es la autenticidad, el respeto y la profundidad con que cada practicante se acerca al tarot. La diversidad en la práctica es lo que enriquece este campo y permite que el tarot siga siendo una herramienta poderosa y transformadora para muchos.


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